One lovely blog award!

Estos meses el blog ha estado bastante triste porque entre unas cosas y otras nos ha sido muy difícil actualizar, ¡si es que a veces la vida no te dejar ni respirar! Pero volvemos con esta entrada que ha sido una sorpresa muy grata para nosotras. Nos hizo mucha ilusión descubrir un día al entrar en Twitter que Eva María Martínez de El arte de traducir nos había nominado para esta actividad. ¡Muchísimas gracias! Es una forma estupenda de conocer mejor a las personas que están detrás de esos blogs y además descubrir sitios nuevos, que nunca se sabe la cantidad de cosas interesantes que puedes encontrar por la red. Así que sin más dilación, pasamos a las preguntas.

¡Muchas gracias de nuevo, Eva María!

One_Lovely_Blog_Award

Las obligaciones que conlleva aceptar el premio son las siguientes:

→ Nombrar y agradecer el premio a  la persona/blog que te concede la nominación.

→ Responder a las 11 preguntas que te hace.

→ Conceder el premio a 11 blogs que te gusten, especialmente a blogs nuevos.

→ Hacer 11 nuevas preguntas a los premiados.

→ Informar del premio a cada uno de los blogs.

→ Visitar los blogs que han sido premiados junto con el tuyo.

Y aquí están nuestras respuestas a las preguntas que nos hizo Eva María:

1. ¿Hay algún idioma que te gustaría aprender, pero con el que no te atreves?

Marta: El chino. Estoy estudiando japonés y me encantaría ser capaz de aprovechar la pequeña ventaja que eso me concede, pero el asunto de los tonos debe de ser obra del diablo y no quiero saber nada de él.

Ana: Creo que el alemán, siento mucha curiosidad por este idioma, aunque también me da un poco de miedo porque tiene pinta de ser muy complicado. Aunque claro, después de estar tanto tiempo con japonés ya no debería darme miedo nada.

2. ¿Ha habido algún idioma que se te haya atragantado cuando en realidad pensabas que iba a ser un camino de rosas?

Marta: Pues, en realidad, dos, alemán y rumano, y por el mismo motivo: las declinaciones…

Ana: Claramente, el francés. En su momento, antes de empezar con ello, creía que sería un paseo por las nubes. Luego ya me metí de lleno y le cogí una manía tremenda. Aun a día de hoy sigo pensando que quizá, si le doy una segunda oportunidad, me reconcilie con él.

3. ¿Te consideras autodidacta a la hora de aprender a manejar programas de software para hacer más cómoda tu vida como traductor?

Marta: Para nada. Ana es la experta en estos asuntos y fue ella quien me enseñó a encender la PS3 en nuestro primer proyecto juntas porque yo pertenecía al club Xbox.

Ana: Sí, me encanta trastear con programas nuevos y descubrir cómo se usan y suelo prescindir bastante de los manuales y tutoriales (aunque muchas veces termino usándolos porque si no no habría manera de hacer ciertas cosa je, je, je).

4. ¿Has llegado a estar tan absorbido por el trabajo o los estudios que te has olvidado de tu vida social en algún momento?

Marta: Cuando pedí el traslado de Madrid a Alicante me convalidaron menos de la mitad de las asignaturas y me vi con 16 asignaturas (entre anuales y cuatrimestrales) el primer año y 14 el segundo, y con convocatorias en junio, septiembre y diciembre, además de parciales… La eterna estudiante en el sentido más literal, vamos.

Ana: No, creo que siempre he conseguido mantener un equilibrio entre mis estudios y mi vida personal. Nunca me ha gustado eso de encerrarme en casa durante días para preparar exámenes o trabajos porque sabía que iba a llegar un momento en el que mi cabeza no iba a poder más y tendría que salir a desconectar, por eso he preferido siempre organizarme de forma que me diese tiempo a todo, ¡y creo que resultó bastante bien!

5. ¿Eres de perros, de gatos o de animales enjaulados o en pecera?

Marta: De perros, aunque precisamente hoy me han dicho que parezco un gato, je, je.

Ana: Siempre me han gustado mucho los gatos aunque ahora estoy empezando a cogerle gusto a los perros también.

6. ¿Recuerdas algún proyecto con especial cariño (positivo o negativo)?

Ana: La traducción y subtitulación voluntaria de un documental (del que hablo en esta entrada). Nunca había hecho nada parecido y la verdad es que me resultó una experiencia muy divertida e instructiva.

7. ¿Recuerdas cuál fue tu primer encargo o cuáles fueron tus pinitos en el mundo de la traducción y la interpretación?

Marta: Empecé en el mundillo de la traducción audiovisual a través de un fansub. Fue una experiencia muy interesante y de la que aprendí mucho.

Ana: Mi primera experiencia de traducción fue durante el máster que realicé en 2010 y la verdad es que estaba un poco asustada sobre cómo me irían las cosas en el terreno. Lo que siempre me dio más pavor fue la traducción inversa, aunque al final fue en la que mejor notas obtuve xD Por lo demás, recuerdo que cada texto nuevo era una aventura y que disfruté mucho… A pesar de que algunas traducciones me volvían literalmente loca.

8. ¿Has conseguido superar alguna fobia en el terreno laboral? (Por ejemplo, pánico a hablar en público, a coger el teléfono a un cliente…).

Marta: Creo que para estas cosas soy bastante lanzada, aunque a veces meta la pata. Las fobias sociales quedaron atrás hace tiempo porque, como todos, no me las podía permitir ;).

Ana: Creo que durante las prácticas de traducción que realicé conseguí superar un poco ese miedo a coger el teléfono… Aunque todo sea dicho, seguro que para hablar con un cliente todavía me cuesta un poco.

9. ¿Cómo «digieres» las correcciones que te envían los clientes o que te devuelven los profesores de los textos que entregas?

Marta: La verdad es que depende mucho de quién me las envíe. Siempre hay algo de orgullo, pero cuando un profesor o algún entendido en materia me comenta algo, ¡intento tomar buena nota!

Ana: Siempre trato de tomármelas con filosofía y aprender de mis fallos, pero mentiría si dijera que no me afectan un poco… a todos nos gusta que valoren nuestro trabajo y que todo esté perfecto, ¡es cuestión de orgullo!

10. ¿Te ha caído alguna vez una bronca monumental por meter la pata con algún encargo?

Marta: Como de momento casi no he tenido encargos de traducción, no, aunque en otros sectores sí. ¡Todos semos humanos!

Ana: Todavía no he tenido casi ningún encargo de traducción, pero en otros trabajos que he tenido alguna vez me ha caído una buena bronca… pero de los errores se aprende y no hay mal que por bien no venga ja, ja, ja.

11. ¿Tienes pensado abrirte a otras especialidades en un futuro próximo o lejano?

Marta: Pues, como bien comenta Eva María, el que mucho abarca, poco aprieta, y creo que ya estoy intentando abarcar demasiado…

Ana: ¡Me encantaría! Disfruto mucho aprendiendo cosas nuevas… aunque la verdad es que tanto Eva María como Marta tienen razón, y es bueno ir cogiendo las cosas poco a poco a medida que se va pudiendo.

¡Pasamos a las nominaciones! Los blogs afortunados son *redoble de tambores*:

1. El blog de Beatriz Tirado.

2. La piedra translatofal de Sergio Núñez Cabrera.

3. Méteteme de Jordi Balcells Antón.

4. El jardín de la traducción de Noelia Barrionuevo González.

5. No olvides traducir de Inés María Campillo Pazos.

6. No disparen al traductor de Ana Fuentes.

7. Translate it and see de Sonia Torrente Larios.

8. El fin de la diversión de Javier Pérez Alarcón.

9. Traducinando de Herminia Páez Prado.

10. Entre dos lenguas de Fátima López Sevilla.

11. Traducción temeraria de Nadia García Díaz.

¡Y aquí os dejamos nuestras preguntas! Podéis responderlas tanto desde vuestra experiencia profesional como desde vuestra visión como estudiantes 😉

1. ¿Qué te hizo decantarte por la traducción?

2. ¿Qué tiene que tener tu zona de trabajo para ser perfecta?

3. ¿Qué sitios en Internet sueles visitar con más frecuencia para informarte sobre temas de traducción?

4. ¿Qué amas y qué odias de tu profesión?

5. Si pudieras dedicarte a otra profesión, ¿cuál elegirías?

6. ¿Cómo se te ocurrió tu marca comercial/empresarial?

7. ¿Por qué decidiste escribir un blog sobre traducción?

8. ¿Wordpress o Blogspot? ¿Por qué? ¿Alguna otra preferencia?

9. ¿Por qué decidiste poner ese nombre a tu blog?

10. ¿Tienes alguna manía a la hora de traducir?

11. ¿De qué otro idioma te gustaría traducir? ¿Con cuál no trabajarías ni en broma?

¡Esperamos vuestras respuestas!

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Traducción y subtitulación: «Manuel Chaves Nogales: El hombre que estaba allí»

Durante el pasado mes de marzo, mis compañeros del curso de Traducción audiovisual de Cálamo&Cran y yo tuvimos el placer de colaborar en la traducción y subtitulación del documental «Manuel Chaves Nogales: El hombre que estaba allí», de ASMA Films. ¡Y fue toda una experiencia! Nunca había realizado ningún proyecto parecido, así que aprendí muchísimo, tanto de lo bueno como de lo malo, sobre esta profesión.

El hombre que estaba allí es un documental en construcción producido por ASMA FILMS. Su protagonista es el periodista Manuel Chaves Nogales (Sevilla, 1897 – Londres, 1944). Aportan sus testimonios Pilar Chaves Jones, María Isabel Cintas, Antonio Muñoz Molina, Andrés Trapiello y Jorge Martínez Reverte.
Fuente: http://elhombrequeestabaalli.wordpress.com/el-hombre-que-estaba-alli/

Proceso de traducción: El documental se iba a traducir también al francés, pero los alumnos que quisimos participar sólo nos ocupamos de la parte inglesa. Al recibir la transcripción del vídeo tratamos de dividir el texto entre nosotros de la mejor forma para agilizar la traducción ya que contábamos con un margen de tiempo muy ajustado. En cierto modo se agradecía que el documental no contase con un vocabulario muy especializado, pero aun así siempre aparecen algunos términos que hacen que surjan dudas: ¿lo dejo en español o lo traduzco al inglés?, ¿tendrá un equivalente comprensible?, ¿es realmente necesario incluir una explicación extra? Por suerte contábamos con el apoyo de nuestros profesores, con los que nos reunimos en el aula para comentar estas dudas y recibir instrucciones, además de los correos que nos mandábamos entre nosotros cuando las dudas surgían y necesitábamos una segunda opinión.

Aquí estamos en el aula de Calamo&Cran peleándonos con Virtual Sub Sync y la localización de subtítulos.

Aquí estamos en el aula de Calamo&Cran peleándonos con VisualSubSync y la localización de subtítulos.

Proceso de subtitulación: Ésta fue la parte que más me gustó pero también la que más quebraderos de cabeza me dio. ¡Con lo sencillo que parece hacer subtítulos y los problemas que dan! Utilizamos el programa VisualSubSync que nos permitía usar directamente el txt en el que habías realizado la traducción. A partir de ahí, utilizando la onda de sonido del vídeo, que se podía reproducir mientras trabajabas, nos dedicamos a localizar: señalábamos el principio y el final de una sección de la onda de sonido y la asociábamos al texto correspondiente. Pero claro, las frases debían retocarse para que tuviesen 38 caracteres o menos, contando además la puntuación. Eso a veces podía resultar un auténtico infierno ya que no siempre era sencillo quitar partes de la frase: ¿y si se pierde sentido?, ¿y si quito algo vital? y el siempre horrible «tengo 39 caracteres y lo único que puedo quitar es el punto». A veces era muy frustrante, pero al menos el programa te ayudaba indicándote cuándo un subtítulo iba muy rápido y cuándo era aceptable para la lectura. También tuvimos que tener en cuenta el formato de los subtítulos dependiendo de si lo que aparecía en pantalla era un inserto o si hablaba el narrador o una persona estaba siendo entrevistada. Al final, a pesar de todos los contratiempos, no podías evitar cierta satisfacción al ver vídeo con los subtítulos que tú misma habías hecho.

Para que veáis un ejemplo de nuestro trabajo, aquí os dejo el tráiler del documental en inglés:

Fuente: http://vimeo.com/asmafilms.

Finalmente, el pasado 25 de julio fue la presentación del documental en las oficinas de Cálamo. Tenéis un resumen del evento en esta entrada del blog de Cálamo&Cran.

Luis Torrente (ASMA Films) con Celia y Antonio Martín (Cálamo&Cran)
Fuente: http://elhormiguerodecalamoycran.wordpress.com

Mi valoración personal de todo el proceso tiene partes positivas y negativas. Lo mejor fue el poder trastear con el programa de subtitulado y aprender de primera mano el proceso en un caso real y cómo se lleva a cabo el subtitulado a partir de una traducción que tú misma has hecho. Quizá lo peor fue el tiempo, tan ajustado que apenas podíamos reconsiderar lo que habíamos hecho en la traducción o en los subtítulos, y cierta desorganización entre alumnos, profesores y clientes. A pesar de ello, de todo se aprende, y creo que incluso con los aspectos menos alegres ha sido una experiencia enriquecedora que me gustaría repetir pronto.

¡Un saludo y gracias por leer! 🙂

La invisibilidad del traductor de videojuegos (I)

Es un tema de discusión conocido y debatido hasta la saciedad el que los traductores no reciben el reconocimiento que merecen por su trabajo. No es raro ver que en sitios como www.eldoblaje.com, pocas fichas de películas tienen listado al traductor, cuando hasta es posible que hayan incluido el nombre del bedel (y seguramente el señor bedel tuvo un papel muy importante en el proceso, no lo dudo). Soy de las que les gusta quedarse hasta el final de las películas para ver quién las ha traducido y qué estudio se ha encargado del doblaje, pero la idea de hacer esta entrada no vino a mi mente hasta el día en el que fui a ver Django Desencadenado. Imaginaos el trabajo que tuvo que suponer traducir y doblar una película como esa, sobre todo siendo de quien es, toda una proeza. El caso es que, tras la ristra interminable de créditos… no apareció en ningún momento el nombre del traductor, ni siquiera el del estudio de doblaje (algo todavía más gordo, porque el peso de la actuación también recae en parte sobre los actores de doblaje). Este episodio me hizo pensar en todas aquellas veces en las que los traductores han sido olvidados y ninguneados. Una cosa llevó a la otra y finalmente decidí escribir una entrada sobre el trato que se da a los traductores y a su trabajo en el mundo de los videojuegos.

El juego está completamente localizado, pero no hay ni rastro del traductor en los créditos.

Es irritante la poca importancia que se le da al traductor de videojuegos: suele aparecer al final de los créditos, medio escondido entre programadores y diseñadores, y resulta prácticamente imposible encontrar en la red quién ha traducido qué juego (al menos a mí me pasa). La gota que colmó el vaso para mí en este aspecto fue que, al terminar God of War 3 y sentarme religiosamente a ver los créditos, observé que la única referencia al pobre traductor o equipo era un mensaje de agradecimiento por el trabajo realizado. Nada de nombres de personas ni empresas. Maravilloso, tratándose un juego traducido y doblado íntegramente al castellano.

No es de extrañar que, dada la frecuencia con la que se repiten estos comportamientos, pensemos que a las desarrolladoras y a los editores no les interesa lo más mínimo la localización de sus productos. Es cierto que la localización es una práctica relativamente moderna, puesto que hace años los juegos llegaban a las tiendas en inglés y poco más (contádselo a todos esos niños que terminaron The Legend of Zelda Ocarina of Time con un diccionario en la mano), pero tras algunos gloriosos años en los que las compañías planeaban localizar sus juegos al máximo de idiomas posible, estos días da la impresión de que se está recorriendo el camino contrario. Los ejemplos más recientes (y quizá los que más polémica han levantado) han sido el de Kingdom Hearts 3D, una franquicia que ha vendido millones de copias en nuestro país y que aún así no impidió que Square Enix decidiera no localizarlo al español, y Final Fantasy Type-0, que ni siquiera ha llegado a salir de Japón. Otros ejemplos representativos de esta tendencia son los cinco capítulos de The Walking Dead, que sólo aparecieron en inglés en las diferentes plataformas, y los llamados juegos “indie”, que suelen venir en inglés o como mucho en japonés si provienen de este país, con títulos como To the Moon o el aclamado Journey, entre otros.

No todos los usuarios pueden acceder a los mismos contenidos.

Ésta es obviamente una opinión personal, pero me da la sensación de que, en este momento en el que vivimos, las compañías están mucho más preocupadas por los beneficios económicos inmediatos que por el resultado final y no prestan tanta atención a la calidad lingüística de sus productos, ninguneando a los traductores y su trabajo. No se dan cuenta de que el trabajo de ese individuo o grupo de personas ha hecho posible que millones de usuarios accedan a contenidos que de otra manera hubiesen quedado fuera de su alcance, ya que, lamentablemente, no todo el mundo domina los suficientes idiomas como para acceder a todos los juegos disponibles. Atrás queda el tiempo en el que las compañías se preocupaban más por sorprender a los jugadores y atraer a nuevos aficionados. Ahora la industria se traduce en cifras y, en un sector que va a contrarreloj con plazos ajustadísimos y que no puede permitirse ni un retraso, siempre es preferible recortar de la hucha lingüística y curarse en salud. Resulta entristecedor que una actividad tan estimulante y necesaria como es la traducción (en este caso específico, la localización) y aquellos que la desempeñan sean siempre los prescindibles, a los que nunca se les agradece nada ni se tiene en cuenta. Los invisibles del sector.

En futuros posts me gustaría llamar la atención sobre este mismo problema, pero enfocado al testeo lingüístico, y también hablar de aquellas personas que deciden, mediante su esfuerzo y trabajo totalmente voluntario, acercar a los usuarios esos juegos que nunca fueron localizados.

¡Nos vemos en la siguiente entrada!

Los básicos: Ergonomía para traductores

Hace un par de semanas tuve el placer de asistir, virtualmente, a una charla sobre ergonomía para traductores organizada por la APTIC e impartida por Gabriel Álvarez. En ella se dieron muy buenos consejos teóricos para todos aquellos que pasamos el día sentados delante de una pantalla, y lo mejor de todo es que la charla se complementó con una sesión práctica el día 8 de febrero en la misma sede.

No puedo evitar querer compartir con vosotros toda la información pero, como este material lo ha trabajado y preparado otra persona, solo daré unas pautas generales para que podáis satisfacer las necesidades básicas en lo que al espacio de trabajo se refiere.

Antes de empezar, me gustaría remarcar un aspecto muy importante:

LOS ORDENADORES PORTÁTILES SON ANTIERGONÓMICOS

No están hechos para ser usados más de 2h seguidas

ErgonomíaLA SILLA

  • Debe contar con un respaldo reclinable.
  • Debería poder regularse la altura en la zona lumbar precisamente porque no todos medimos lo mismo.

CÓMO SENTARSE

  • La base de la silla (donde nos sentamos, literalmente) tiene que estar a la altura de las rodillas para que éstas hagan una curva de 90º con respecto al suelo.

LA MESA

  • La altura de la mesa debe quedar a la altura de los codos cuando, estando sentados, dejamos caer los brazos. Esto es especialmente difícil cuando se trabaja con escritorios prefabricados, es decir, que no se pueden regular.
  • Se aprovecha mucho más espacio con mesas en forma de L o de V.

LA PANTALLA

  • Debe estar en línea recta con respecto a la cabeza, o lo que es lo mismo, la parte superior de la pantalla debe quedar a la altura de nuestros ojos.
  • Mantener una distancia de dos palmos es más que suficiente para gente que trabaja con MS Office y un tamaño de letra normal (para otros, como los delineantes, la cosa cambia).
  • Graduar la luz de la pantalla. Para esto mi recomendación personal es Flux.

Ergonomía del ratón

EL TECLADO Y EL RATÓN

  • El ratón se tiene que adaptar a la curvatura de la mano. Nada de ratones portátiles (demasiado pequeños) ni con formas divertidas (nada ergonómicos).
  • Debemos poder apoyar 10 cm de muñeca en la mesa sin que levante, lo que se traduce en que no debería caber un rotulador en el hueco que queda entre la mano y la mesa cuando tenemos las manos apoyadas en el teclado.

Y eso es todo lo que os puedo contar. En la presentación se trataron muchos otros temas, pero espero que con este aperitivo os pique el gusanillo y el interés dé lugar a una tercera edición de la charla.

Los básicos: Typingweb

Como traductora que soy, me fastidia que haya tan poca información útil para traductores noveles en Internet. Al igual que en muchas otras doctrinas, los “expertos” (gente con más experiencia) consideran obvias una serie de cosas que muchas veces no han llegado a oídos de los recién licenciados o que nadie se ha molestado en explicarles en detalle. Y como soy una persona muy práctica porque mi mamá se queja de que nunca me compro bolsos bonitos, sino prácticos, he pensado que sería estupendo hacer una serie de entradas con los “básicos” de la traducción. Seguro que a alguien le sirven.

LOS BÁSICOS DE LA TRADUCCIÓN: TYPINGWEB

Me parece increíble que, años después de haberme licenciado, siga oyendo y leyendo de profesores y ponentes que una de las prioridades del traductor es la velocidad a la hora de teclear en un ordenador. Parece lógico y de sentido común, ¿verdad? Pues hace menos de dos meses Xose Castro volvía a recordar en el ETIM12 que traducir más rápido equivale a ganar más dinero, y a raíz de esa presentación se me ocurrió este post.

Typingweb es una página que os ayudará tanto a mejorar vuestra mecanografía como a corregir los vicios que hemos/habéis desarrollado a lo largo de los años.

VENTAJAS

  • Es gratis, aunque tiene la opción de hacerse una cuenta Premium con algunas ventajas.
  • Cuenta con diferentes niveles que se adaptan a todo tipo de usuarios, desde principiantes hasta avanzados, con varias lecciones por nivel.
  • Puedes hacer un seguimiento de tus avances.
  • La página ofrece la posibilidad de practicar tus habilidades a través de juegos, titulares de noticias e historias cortas.
  • Obtienes trofeos cada vez que completas un nivel y puedes competir con otros usuarios para entrar en la sala de la fama. Creo que el componente adictivo propio de los juegos está presente aquí y eso lo hace más atractivo para aquellos que se aburren fácilmente con aplicaciones como esta.

DESVENTAJAS

  • La traducción (¿automática?) de la página deja que desear y algunas de las opciones solo están en inglés.
  • Necesitas estar conectado a Internet para poder usar la aplicación.
  • Debes registrarte para poder hacer un seguimiento de tus avances.

En realidad no creo que las dos últimas sean desventajas, pero he visto que mucha gente le da puntos negativos a la web por estos motivos.

Y esto es todo por hoy. ¡Nos vemos en la autopista hacia el estrellato!